18 Jun 2009
Isabel y un Chile menos centralizado
Isabel que sueña con un Santiago más amable y un Chile más descentralizado, se vino desde la Octava Región en busca de oportunidades laborales.
Cuéntanos…

- Isabel Villavicencio @isama
¿A qué te dedicas?
En lo formal: Soy Ingeniera Civil Informática e Industrial, dedicada a una labor que une ambos mundos: implementación de estándares de información. En lo informal: mamá chocha, e internetera desde los viejos tiempos.
¿Por qué te viniste a Santiago? ¿Desde dónde?
Me vine desde Concepción en cuya intercomuna (Talcahuano, Concepción, San Pedro) nací y estudié, un lugar muy grato, pero donde hay poco campo laboral para mi carrera (eran principios del ‘98)
¿Cómo fue el primer mes/año?
No llegué directo a Santiago, pasé por 2 ciudades que también tienen sus encantos: Valparaíso (la bohemia) y Rancagua (la tranquilidad), 2 lugares aunque cercanos, completamente opuestos en cuanto a ambiente y costumbres. Yo nunca antes tuve el interés de viajar a Santiago, ni siquiera por conocer, quizás por prejuicios sobre la contaminación, y porque como ya “vivía” en internet, Santiago no era para mí la “meca” de primicias culturales o tecnológicas. Así llegué a Santiago con mi mochila de prejuicios y de nostalgia de Concepción, Valparaíso y Rancagua, lo que me hizo que al principio no lo pasara bien.
¿Qué es lo que más extrañas?
A mis parientes, al “familión-extendido”, el aire limpio, y hasta el viento.
¿Llegaste solo? ¿Con familia? ¿Tenías amigos/familia en Santiago? ¿Cómo influyo eso en tu llegada?
Llegué sola como un dedo, aunque no incómoda por eso, quería vivir esa etapa de “independencia” en forma “rigurosa”, batiéndomelas sola en la vida, pero eso no me hizo bien, sentía un “vacío emocional” que yo porfiadamente (como buena sureña) me negaba a reconocer. Tenía un carácter huraño y no hice amigos, el trabajo tampoco llenó mis expectativas (que mientras estudiaba eran MUY altas). Todo eso me desmotivó en ambos sentidos personal y laboral. Incluso llegaba a decirme que nada valía la pena (pero yo porfiadamente no tenía “depresión” no… como yo iba tener esa enfermedad que para mí era de “débiles”
)
Cuéntanos una anécdota que te haya sucedido en los primeros días/meses.
Viví un mes (solo un mes nos “aguantamos”) con unas niñas que pusieron un aviso para compartir un depto. No nos conocíamos, y yo sentía que se inmiscuían en mis cosas más de lo que yo quería, y asimismo compartían su “intimidad” más de lo que yo acostumbraba. Así no nos llevamos bien, y el día que me fui ¡hicieron una fiesta! (a la que obviamente yo no estaba invitada) ¡plop!. En ese depto. también fue un chico que decía (léase con la papa en la boca) “Yo no voy al centro los fines de semana porque está lleno de nanas, puaj”. Obviamente con esos especímenes tuve que hacer un esfuerzo para no llevarme una mala impresión de los Santiaguinos, y creo que necesité tiempo para ir viendo todo con ojos menos prejuiciados
¿Cuál es tu impresión de Santiago hoy?
A pesar de todo lo veo bien. La gente es menos expresiva y hay algo más de melancolía en sus caras que lo que veía en Concepción, pero al mismo tiempo es una melancolía con gotas de esperanza. Aunque algunos dicen que en las ciudades grandes hay más soledad individual, no lo veo así, sino veo a las personas más conectadas (aunque quizás más superficialmente), ya que las problemáticas comunes unen mucho (es sólo ver como todos hablan del Transantiago o el fútbol). Otra razón debe ser que acá las personas pasan MUCHO menos tiempo en sus casas (y por lo tanto compartiendo con su familia) lo que las hace compartir mayormente afuera.
¿Volverías a tu ciudad de origen? ¿por qué?
No volvería, por 2 razones. La situación laboral allá casi no ha cambiado en más de 10 años. Aun sin haber ido, lo que me cuentan me habla de cada vez más centralismo. Otra razón es que personalmente siempre me gusta ir y mirar adelante, no volver sobre mis pasos.
Lo bueno, lo feo, lo amable, lo que no soportas.
Lo bueno: la diversidad, de personas, costumbres, y actividades.
Lo feo: la contaminación, la saturación (Transantiago incluido), la delincuencia y la segregación. Por ejemplo en la avenida O’Higgins en Concepción podías ver personas desde las más cuicas caminando, hasta el estudiante pobre sentado en un banco comiendo un sándwich, todo en la misma calle; eso no pasa en Santiago, donde ciertas calles y comunas parecen reservadas para tal o cual persona, las que no conocen ni les interesa “de Plaza Italia pa’arriba” o “pa’abajo”.
Lo amable: lamentablemente Santiago “siempre” será amable para quienes tienen plata (y prácticamente indolente para los que no). A veces pareces vivir dentro de un spot publicitario, todo muy mercantilista, y al mismo tiempo muy poco auténtico. Pero yendo al punto, a pesar de todo, como no voy a encontrar amable a una ciudad en donde ya he hecho “mi vida”, la que me da trabajo, de donde es mi amor, y sobre todo, donde nació mi hijo. Es la ciudad donde está mi corazón ahora.
Lo que no soporto: Esto quiero dejarlo MUY CLARO. NO SOPORTO a quienes creen eres menos en cualquier sentido porque vienes de regiones. No soporto que desprecien tu curriculum solo por no ser de Santiago (que crean que te irás todos los fines de semana y no podrán llamarte para emergencias); o al revés, jefes que crean que porque eres de regiones NO TIENES VIDA en Santiago y por lo tanto puedes trabajar perfectamente 16 horas diarias para ellos (ojo con las pseudo-consultoras que te prometen “carrera” a cambio de exprimirte como un limón al que al poco botan).
Algunos consejos para los que recién se vienen
Rodearse de buenos amigos, si se tienen acá. No cortar completamente los vínculos de origen. Valorarse
¿Qué haces en el rato libre?
Disfrutar con mi hijo y mi pololo, tratar de aprender y curiosear muchas cosas, a veces más de las que tengo tiempo.
Picada(s) que puedas recomendar (lugares para comer/salir, pasear, tiempo libre)
Los completos de “Elkika” lejos los mejores que he probado en Santiago. Los sandwichs desbordantes y ricas ensaladas de “La Tetería” en Merced. El Parque Mahuida, precioso, con su Sendero de Chile incluido.
Una última cosa nos contó Isabel…
Quiero de corazón un Chile mas descentralizado, le haría bien no sólo a las Regiones sino al mismo Santiago. Quiero Regiones donde se pueda estudiar y trabajar en forma justa. Quiero un Santiago más amable, especialmente con los niños (que puchas que se ven poco ocupando lugares públicos en Santiago) y con los viejos. En resumen, quiero un país más justo, que nos haga bien a todos. ¿Pido mucho? puede ser, pero en pedir no hay engaño
Te pasaste Isabel.
Para contactar con ella la pueden encontrar en su twitter http://twitter.com/isama





Isabel, me encantas todos los días más y más.
Besos :*
Gabriel
Junio 18th, 2009 at 19:26permalink